***Nota: Esta entrada
nació originalmente como una serie de trinos. Antes de empezar a
escribirlos divisé dos problemas: a) en la madrugada menguan los
lectores, b) por la estructura del TL, la lista quedaría a futuro con el
12 por delante, arruinando el proceso.
Por esos dos motivos decidí publicar la lista aquí,
sin embargo, mientras la leía, y pensando en el incrédulo lector,
decidí desarrollarla a fondo***
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I
Quiera, quiera mucho. Ame
desmesuradamente. Pruebe los límites de la razón; definitivamente
traspase las fronteras de lo decente. Quiera hasta drenarse. La adolescencia y la juventud temprana
son épocas especialmente favorables, pero se ha sabido de casos
tardíos igualmente devastadores.
Tome por ejemplo los dramas clásicos y agréguele la virtud
–o la mera necesidad moderna de responsabilidad cívica- de
sobrevivirlos. Aderécelo todo con nociones nocivas sobre el amor, la
cinematografía ofrece un rico repertorio.
II
Entre en razón. Sin
esfuerzo irá notando que, tras el tórrido inicio del amorío,
las cosas llegarán a un límite. Dejará de querer,
verá que es imposible querer cada día más. Sentirá
un hastío ignoto. Solucionará este problema –de no hacerlo no comprendió del todo el primer paso- Empezará a querer
diferente; tanto que no será lo mismo…
II·
Espere lo inevitable.
III
Recuerde amargamente tiempos
mejores. Colóquese en su lugar favorito –si no tenía uno elija
con prudencia; regresara a él- para llorar o tragarse el llanto.
Fíjese en que la privacidad se adecúe a sus necesidades de a) sinceridad
y b) necesidad de atención.
IV
Acepte que no fueron tan
buenos. Lograr este paso tal vez
requiera de [mucho] tiempo. Los expertos recomiendan platicar consigo mismo
frente al espejo, platicar consigo mismo ante la pantalla de la
televisión, platicar consigo mismo ante la ventana de su red social de
preferencia. Los expertos no recomiendan platicar con la policía desde el
vano de su ventana, tampoco son partidarios de platicarlo en la cocina frente
al refrigerador.
V
Haga un listado de sus seres
queridos. No escatime, familiares, amigos y exnovios
que aún roben espacio.
VI
Elimine todos aquellos que lo
sean por accidentes geográficos temporales. Aquí no escatime, dé una revisión rápida por sus “amigos de la infancia”.
Tache sin remordimiento followers y fans.
Sonría mientras escribe el nombre de ese integrante del grupo
íntimo de amigos que, en su opinión, llegó de la nada y
sin ningún buen motivo, pero se quedó por una cualquier
circunstancia.
VII
Acepte que aquellos que ha
dejado, también son accidentes geográficos temporales. Recuerde
con afecto como, por ejemplo, su mejor amigo llegó a usted en un momento
de total desesperanza. Reconozca que antes de esto su amistad se había
limitado a compartir el pupitre en la secundaria o preparatoria. Tome por
ejemplo el caso de su primo favorito, persona a la que jamás hubiera
dado entrada a conocer si no fuera porque pactó su relación entre
los 14 y los 18 meses compartiendo gusanos en las masetas del casón de
su abuelo.
VIII
Recuerde amargamente tiempos
mejores. Una vez entendido que todos esos quereres van y vienen,
pregúntese por cosas como a) sinceridad y b) necesidad de
atención –tanto de aquellos como suya- Regrese a ese cómodo
lugar para llorar.
IX
Reconsidere; fueron mejores de lo
que creía en el paso 4. Lloré o tráguese el llanto, pero
sufra. Imagine medios por los cuales podría demostrar que es usted mejor
persona. Que es mejor amigo.
X
Racionalice, dados Paso 6 y 7,
sus seres queridos no pueden recuperarse. No importa cuánto lo intente,
recuperar una relación es el conjunto de las peores opciones de una
relación: a) es empezar de cero pero b) sabiéndose todas las
triquiñuelas.
XI
Recuerde que se drenó en
el paso I. Busque en sus reservas, de
quedar algo intacto -ignore a su mascota y a su abuela- indicaría que ha
hecho usted algo muy, muy, muy mal en el primer paso.
XII
Evítese la pena.